El peritaje psicológico en disputas de custodia
La evaluación forense en contextos de familia constituye una de las áreas más demandantes y complejas de la psicología jurídica. Los peritos psicólogos son convocados por tribunales de familia para evaluar capacidades parentales, detectar situaciones de riesgo para menores y aportar elementos técnicos que orienten las decisiones judiciales sobre custodia, régimen de visitas y medidas de protección. La rigurosidad metodológica y la imparcialidad son pilares fundamentales de esta práctica profesional.
Instrumentos y protocolos de evaluación
La evaluación forense en contextos familiares requiere el uso de protocolos estandarizados que garanticen la validez y confiabilidad de los resultados. Entre los instrumentos más utilizados se encuentran las entrevistas semiestructuradas para evaluación de competencias parentales, escalas de interacción padre-hijo, pruebas proyectivas adaptadas al contexto forense y cuestionarios de detección de alienación parental. La integración de múltiples fuentes de información (entrevistas, observación, pruebas psicométricas, análisis documental) es esencial para elaborar informes sólidos.
Aspectos éticos y deontológicos
El ejercicio de la psicología forense en contextos de familia plantea dilemas éticos complejos. El perito debe mantener la neutralidad frente a las partes en conflicto, proteger el interés superior del menor, manejar adecuadamente la información sensible y comunicar sus conclusiones de manera clara y fundamentada. La formación ética específica y la supervisión entre pares son recursos imprescindibles para sostener una práctica profesional responsable en este ámbito.


